17/02/2022

Con el fin de impulsar una economía circular, baja en carbono y para cumplir con los nuevos objetivos establecidos en las directivas comunitarias del Paquete de Economía Circular, se recoge por primera vez en la legislación española limitaciones a los plásticos de un solo uso, e incluye también restricciones a su introducción en el mercado y obligaciones de información al consumidor. Complementariamente y para reducir los envases de plástico de un solo uso se establece un impuesto especial sobre los mismos que previsiblemente entrará en vigor en 2023.

Se trata de un impuesto indirecto de carácter medioambiental sobre los envases de plástico no reutilizables. Esta nueva figura tributaria responde a las recomendaciones realizadas por la Comisión Europea, que en numerosos informes ha señalado que España cuenta con margen de actuación en materia de fiscalidad verde.

El impuesto especial a los envases de plástico no reutilizables recaerá sobre la fabricación, importación o adquisición intracomunitaria de envases de plástico no reutilizables que vayan a ser objeto de utilización en el mercado español.

Además, los obligados tributarios deberán inscribirse, con anterioridad al inicio de su actividad, en el Registro territorial de los Impuestos Especiales. Se formará un censo de obligados tributarios sometidos a este impuesto. El tipo impositivo será de 0,45 euros por kilogramo de envase.

Entre los productos de plástico de un solo uso sujetos a reducción están los vasos para bebidas, incluidos sus tapas y tapones y los recipientes para alimentos, tales como cajas, con o sin tapa, utilizados con el fin de contener alimentos que están destinados al consumo inmediato, in situ o para llevar; normalmente se consumen en el propio recipiente, o están listos para el consumo sin ninguna otra preparación posterior, como cocinar, hervir o calentar, incluidos los recipientes para alimentos utilizados para comida rápida u otros alimentos listos para su consumo inmediato.

Para estos productos se ha de conseguir en 2026 una reducción del 50% en su comercialización, con respecto a 2022; y en 2030, esa reducción debe ser del 70%, también con respecto a 2022. Para cumplir con estos objetivos, todos los agentes implicados en la comercialización fomentarán el uso de alternativas reutilizables o de otro material no plástico. En cualquier caso, a partir del 1 de enero de 2023, queda prohibida su distribución gratuita, debiéndose cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico que se entregue al consumidor, diferenciándolo en el ticket de venta.

El sistema de gestión y autoliquidación del impuesto será similar al de los Impuestos Especiales de Fabricación (alcohol, hidrocarburos, etc.), incluidas las obligaciones de inscripción y remisión de asientos contables al sistema SILICIE.

Desde Agemes Consultores SLP, asesoría especialista en Impuestos Especiales, quedamos a su disposición para ampliar la información al respecto.

Adrián Diez Gutiérrez
Socio responsable Impuestos Especiales